A veces tengo la extraña sensación de que los diarios digitales argentinos, a pesar de la integración de sus redacciones, no entienden un carajo de lo que pasa en la Web:

Publicidad invasiva de Clarín

Publicidad invasiva de La Nación
Y eso que sólo basta con tomar algunas nociones básicas de la web semántica:
Esta Web extendida y basada en el significado, se apoya en lenguajes universales que resuelven los problemas ocasionados por una Web carente de semántica en la que, en ocasiones, el acceso a la información se convierte en una tarea difícil y frustrante.
EzeMedios y publicidad
16 de Septiembre de 2008 Compartilo
Hablar de «cibercultura» significa hacer una redada de los usuales sospechosos: adolescentes de todas las edades actuando fantasías de Neuromencer, invención de identidades en línea a través de MUDs y chats, comunidades virtuales que se comunican en la red, fascinación con teorías cyborg y cibersexualidad en campus universitarios y sitios underground, revistas tales como Mondo 2000, Wired y 21.C; ficción ciberpunk con un pie puesto en el acelerador, mercado global de la información multimedia y la entretención, y aquel amplio grupo de artistas, escritores y filósofos para quienes la Red es el lugar más interesante donde jugar, vivir, pensar y crear.
- José Joaquín Brunner —citando a Martin Irvine— en su artículo
Cibercultura: la aldea global dividida. Una definición para los
«cibernautas de a pie», en respuesta a Rodrigo en
Snobismo ciberculto
EzeCitas y frases
4 de Agosto de 2008 Compartilo

Es interesante observar cómo la web puede captar ideas y proyectos de lo más curiosos. Algunos novedosos, otros un poco más conservadores, pero todos al servicio de los ciudadanos (¿o debería decir consumidores?). En este caso, son sitios que modifican nuestras formas tradicionales de casarnos, divorciarnos y confesarnos. Nuevas tecnologías para actualizar viejas tradiciones.
Así, por ejemplo, en Argentina tenemos la posibilidad de divorciarnos por internet por la módica suma de $2000: una tendencia que, dicen, crece a pasos agigantados. En EEUU, podemos pedir la mano de una niña de 13 años amparados por la ley y por “la tradición bíblica de arreglar matrimonios”, según cuentan en el sitio Marry our daughter [Casate con nuestra hija]. Mientras que en Italia dos sacerdotes nos ofrecen confesarnos a través de la web, un servicio ideal para aquellos que no tienen tiempo de ir hasta al confesionario y poseen la capacidad de resumir sus pecados en 3500 caracteres.
Gracias por los datos Franco | ¡Feliz Cumple Leandro! Andá pensando qué servicios necesitás
EzeCibercultura
29 de Septiembre de 2007 Compartilo