El plan de Becas Deportivas de Mediano y Alto Rendimiento de la provincia de Neuquén, que lleva 15 años funcionando, no cumple con los objetivos estipulados en el programa. Su funcionamiento está lleno de irregularidades. El proyecto contempla un aporte económico, asistenta técnica y pedagógica, evaluaciones y seguimientos deportivos y contención socio-afectiva. A la hora de la verdad, los deportistas becados sólo reciben la ayuda económica, y las becas no se pagan desde enero.
Las becas deportivas del estado neuquino acaban de cumplir 15 años. Iniciado a principios de la década del ´90, el Programa de Becas de Alto Rendimiento fue modificando sus objetivos a través de los diferentes períodos políticos en los que se gestó y se desarrolló. A principios de 2007 el plan fue reformado una vez más y hoy, con 112 becados y el presupuesto más alto de todos los tiempos -$700.000 pesos-, los deportistas se preguntan: ¿y las becas dónde están? No se pagan desde enero.
No es la primera vez que el pago se atrasa casi medio año. Según el programa debería realizarse de forma mensual, pero las becas deportivas de la provincia nunca se pagaron en término, por lo que es imposible hablar de continuidad. “Lamentablemente no hemos logrado que las becas se paguen en tiempo. Es decir, de mes a mes”, afirmó Alberto Alé, uno de los responsables del Departamento de Mediano y Alto Rendimiento de la Secretaría de Deportes y Juventud. Cabe preguntarse entonces: ¿dónde está el compromiso del Estado con los deportistas?
Yo veo el futuro repetir el pasado
Durante el 2004 el Estado neuquino también adeudó cinco meses de pagos -de marzo a julio-, que finalmente resolvió con la entrega de un cheque a cada uno de los 32 beneficiarios en un acto encabezado por el gobernador Jorge Sobisch. En 2005, el atraso fue de cuatro meses -de enero a abril- y, acto de por medio, el mandatario entregó el dinero a los 27 deportistas becados ese año, junto con palabras de aliento.
Rosana Sastre, ex-becaria y actual Directora de Deporte Federado lo explica así: “Es muy difícil que cuando se trabaja con la administración pública haya puntualidad en los pagos. La realidad de la administración pública no coincide con la deportiva.” Explicaciones que ratifican sus declaraciones del 2004, cuando integraba el Departamento de Alto Rendimiento y también aseguraba que el problema de los pagos se debía fundamentalmente a “meras cuestiones administrativas”.
Según Oscar Pelegrina, ciclista de montaña becado desde marzo de 2006, el año pasado “se prometió pagar en tiempo y forma y nunca se cumplió”. En lo que respecta a éste 2007, “en Deportes ya está todo elevado, ahora depende del Ministerio de Hacienda que salgan los pagos”, aseguró sin titubeos Carlos Moccagatta, director general del departamento de Mediano y Alto Rendimiento.
Se hace difícil encontrar un responsable directo de los pagos. El Ministerio de Hacienda no da respuestas y lo único que queda claro es que los deportistas neuquinos deben seguir compitiendo sin la única ayuda que el gobierno, cada vez que tiene la oportunidad, aprovecha para llamar “una política de estado”.
El mes pasado algunos becarios recibieron el dinero de octubre, noviembre y diciembre de 2006. El tiempo dirá si los cinco meses adeudados de éste año terminarán con la entrega de un cheque, acompañados de un discurso del gobernador, como sucedió en 2004 y 2005.
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14 de Septiembre de 2007 Compartilo

El desarrollo correcto del Plan Deportivo de Mediano y Alto Rendimiento es una de las deudas más grande de la política neuquina de los últimos cuatro años. Si bien el proyecto fue creciendo y se hizo más ambicioso con el correr de los años -se pasó de 27 a 112 atletas becados-, el Estado neuquino siempre lo mantuvo en un segundo plano, dirigiendo casi todas las miradas al deporte espectáculo de primer nivel.
La primera muestra se dio a mediados de 2004 cuando se presentó el programa Neuquén Espíritu Olímpico (NEO), con el objetivo de colaborar con deportistas argentinos de otras provincias que no reunían el apoyo necesario por parte de los demás estados provinciales. Así, el gobierno neuquino desembolsó $300.000 para que José Meolans representara a Argentina en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 (el nadador cordobés no consiguió los objetivos planteados aduciendo que “competir por la mañana no era algo común dentro de la preparación”).
La lista de ayudas económicas siguió con el equipo de Copa Davis -capitaneado por Gustavo Luza en ese momento-, publicitando en las camisetas de los jugadores la reconocida frase “Neuquén es confianza”. El desfile de deportistas nacionales continuó con jugadoras de hockey sobre césped, atletas, tenistas y quienes practican yachting. Técnicos de la talla de Carlos Getzelevich o Fernando Duró fueron contratados para dar cursos de capacitación de manera continúa dentro de la provincia, pero sólo visitaron Neuquén en contadas ocasiones.
Lejos de estimular la práctica del deporte en su concepción social y de buscar el desarrollo de cientos de chicos neuquinos, el Estado apoyó a través del Banco Provincia del Neuquén y Neuquentur a Camilo Echeverría, un joven corredor de karting. El apoyo oficial tendía a solventar gastos de estadía y logística del corredor en Europa, donde se encuentran los campeonatos más competitivos, entregando así cientos de miles de pesos para promover a “una joven promesa que puede llegar a la Fórmula 1”.
Año a año y con la colaboración estatal se organizó el Abierto de Tenis de la Patagonia. Un espectáculo de nivel que podría ser mucho más aprovechado por la gente neuquina si no se jugara exclusivamente en el barrio privado “Rincón Club de Campo”, lugar al que sólo se ingresa pagando un pase de $30 como mínimo.
Si bien la práctica del polo no tiene repercusiones en Neuquén, también formó parte de la política publicitaria neuquina. El equipo “Neuquén es confianza” participó en el abierto de polo playero de Las Grutas en 2005. También, el gobierno neuquino desembolsó dinero para que la publicidad estatal apareciera en la camiseta del equipo “La Esperanza”, que por un torneo pasó a llamarse “La esperanza Neuquén”.
Además, en ese afán por mostrarse hacia el exterior de las fronteras provinciales, se decidió en 2006 organizar algunas de las etapas del circuito argentino de vela en Villa El Chocón; vinculando la realización de este evento al NEO, como parte de ese plan integral de ayuda al deporte olímpico argentino. Una de las últimas incursiones del Estado neuquino en competencias fuera de la provincia tiene que ver con la liga nacional de natación. En este torneo la provincia patrocinó a River Plate, el equipo de José Meolans, acompañando al club en el nombre, que pasó a llamarse “River Neuquén”.
Así es la historia del deporte neuquino, esa que cambió la idea de la concepción social y cultural del deporte para transformar una parte importante de su estructura en un producto digno de una agencia publicitaria.
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