Jeanette Campbell, la primera medallista

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camp.jpgLa historia reciente del olimpismo argentino se complace en mostrarnos que la participación femenina ha sido determinante. Tanto en Seúl 1988, como en Sidney 2000 y Atenas 2004, las representantes nacionales han cosechado 5 medallas (2 de plata y 3 de bronce). Sin embargo, el inicio de éste camino lo marcó Jeanette Morven Campbell, ganadora de la presea plateada en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 en los 100 metros libres de natación.

Nació en Saint Jean de Luz, Francia (sus padres fueron sorprendidos por la Guerra cuando se encontraban de paseo por Europa) en 1916 y comenzó su historia dentro de la natación a los 6 años, en las piletas del Belgrano Athletic Club. También practicaría hockey sobre césped en el mismo club, pero la inclinación de su familia de nadadores (su hermana Dorothy fue campeona argentina de los 100 metros libres) iba a influenciarla definitivamente para dedicarse a la actividad acuática. Fue en 1928 cuando cosechó sus primeros triunfos en la categoría menores y más tarde -junto a su hermana Dorothy- derrotarían al prestigioso San Isidro Club en la carrera de relevos.

Cuatro años más tarde comenzarían sus éxitos a nivel de mayores: obtuvo su primer campeonato argentino de 100 metros con una marca de 1:18:6, batiendo el récord sudamericano. En 1935, en el Sudamericano de Río de Janeiro, volvería a destacarse batiendo el récord subcontinental de los 100 (1:08:0) y de los 400 metros (5:47:8). También ganaría con el equipo argentino la posta 4 x 100 junto a Mílberg, Laviaguerre y Fricky. Es en éste año cuando adopta la ciudadanía argentina, pensando ya en los Juegos de Berlín, a los que había clasificado en la competencia de Río.

El 9 de junio de 1936 se embarcó en el Cap Ancona siendo la primera mujer argentina que representaría al país en un Juego Olímpico. La delegación se componía de 55 deportistas, de los cuales 54 eran varones. En muchas entrevistas, la nadadora argentina comentó que esos 21 días de viaje fueron los más aburridos de su vida. La esperaba una de las reuniones olímpicas más cuestionadas de la historia, organizada sobre los criterios e ideologías de la política nazi liderada por Adolfo Hitler.

El 8 de agosto comenzó la competencia para Campbell. Ganó su serie eliminatoria batiendo el récord sudamericano e igualando el olímpico con un tiempo de 1:06:8. Al otro día, la historia se repitió: ganó su serie semifinal y volvió a romper la marca sudamericana y la olímpica registrando 1:06:6, venciendo a la holandesa Willy den Ouden, quien había batido el récord mundial hacía dos meses.

La carrera final comenzó con dificultades para la argentina. Sin embargo, pese a tener una largada complicada, pudo sobreponerse a la situación y llegó a liderar por momentos. Sin embargo, la holandesa Hendrika Mastenbroek remontó un sexto puesto pasada la mitad de la carrera y tocó la pared 5 centésimas antes que Campbell, quien marcó un tiempo de 1:06:4 para conseguir la primera medalla plateada en la historia del olimpismo nacional.

Además, Jeanette tendría otra alegría durante los Juegos: sería elegida reina de la belleza en Berlín por la prensa acreditada. Según ella, la plaqueta que le entregaron por esta distinción tuvo más significado que la presea obtenida en los 100 metros libres.

A la vuelta de Berlín, Jeanette continuó nadando y obteniendo títulos nacionales y sudamericanos, sin embargo, la Segunda Guerra Mundial la dejaría sin revancha en 1940. A partir de eso, se enfocó en su vida familiar: contrajo matrimonio con su novio de siempre, Roberto Pepper y tuvo dos hijas (Inés y Susana) y un hijo (Roberto). Susana tomaría su legado y se convertiría en una de las nadadoras argentinas más importantes de la década del ‘60.

El resto de su vida se vio llena de reconocimientos e incluso fue abanderada de la delegación argentina en los Juegos de Tokyo 1964. También recibió el premio Konex, fue distinguida en el Congreso de la Nación con el premio “Delfo Cabrera” e ingresó en el salón de la fama de la natación. Falleció en 2003, en su casa de Belgrano, dejando un legado imborrable en la historia del deporte argentino.

  • La ficha de Jeanette Morven Campbell
  • Fecha de nacimiento: 8 de marzo de 1916 - Fallecimiento: 16 de enero de 2003
  • País: Argentina | Deporte: Natación
  • Participaciones Olímpicas: Berlín 1936
  • Medallas: 1 plateada
  • SebaBeijing 2008
    20 de Junio de 2008 Compartilo 1 comentario

    Jesse Owens, el éxito y el racismo

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    owens_premiacion.jpgAyer, 12 de septiembre, se cumplieron 94 años del nacimiento de Jesse Owens, el atleta negro estadounidense que supo hacer historia en el deporte Mundial frente a los ojos de Adolf Hitler en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

    James Cleveland Owens nació el 12 de septiembre de 1913 en Oakville (Alabama). Fue el séptimo de los once hijos que tuvieron Emma y Henry Owens, un granjero hijo de esclavos. A los ocho años se muda con su familia a Cleveland (Ohio) y fue bautizado Jesse en esa ciudad por una maestra que no lograba entenderle a Owens cuando le decía que se llamaba “J.C” debido al acento que traía desde Alabama.

    Comenzó su carrera dentro del atletismo en 1928. Representando a la East Technical High School, Owens bajó la marca intercolegial de salto en alto e igualó la de 100 yardas (con 9.4 segundos) en 1933. Con estos antecedentes, muchas universidades trataron de convencer a Jesse para que formara parte de sus equipos, sin embargo, el atleta estadounidense se inclinó por la Ohio State University, donde consigue trabajo para él (mientras tanto se dedicó a diferentes oficios, fue zapatero y repartidor de verduras, entre otras cosas) y para su padre. Durante esa época, sufre los efectos de la segregación racial en Estados Unidos y en viajes con el equipo de la Universidad se ve obligado a comer en restaurantes para negros y a utilizar las puertas de servicio y escaleras de emergencia para acceder a los hoteles.

    En 1935 Owens pasa al primer plano del atletismo internacional al obtener cuatro récords mundiales en cuarenta y cinco minutos: iguala el record mundial de las 100 yardas (91 metros) y rompe las marcas en salto en largo (ocho metros trece centímetros), 220 yardas llanas (201 metros) y 220 yardas con vallas.

    Terminado su segundo año como universitario, Jesse sentía que podía rendir más en un nivel de mayor exigencia y es por eso que decide formar parte del equipo estadounidense que participaría en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, conocidos también como las “Olimpíadas de Hitler”. Alemania esperaba por una de las proezas más grandes del deporte mundial.

    La capital alemana fue testigo de las cuatro medallas doradas obtenidas por Owens en el Estadio Olímpico. El estadounidense triunfó en los 100 y 200 metros, salto en largo y fue clave en el equipo de los Estados Unidos que obtuvo la victoria en la posta 4×400.

    Históricamente se cuenta que cuando Jesse Owens pasó frente al palco de Adolf Hitler, el führer ni siquiera hizo un gesto para saludarlo. Sin embargo en su biografía el atleta comentó que:

    Cuando pasé, el Canciller se levantó, me saludó con la mano y yo le devolví la señal. Pienso que los reporteros tuvieron mal gusto al criticar al hombre del momento en Alemania.

    Más allá de esta declaración, se sabe que Hitler no aplaudía a los medallistas negros y que por este motivo fue advertido por el Comité Olímpico Internacional que lo obligó a aplaudir a todos o a nadie.

    Pasados los Juegos Olímpicos de Berlín, la situación de la familia Owens siguió siendo delicada como siempre. En Estados Unidos no le ofrecieron ningún tipo de trabajo debido a su color de piel, lo que llevó al atleta a convertirse en corredor por alquiler. Así, compitió contra caballos, motocicletas, jugadores de béisbol (a quienes daba 10 yardas de ventaja antes de batirlos) y hasta llegó a hacer exhibiciones en la previa de los partidos de Ligas deportivas. Se casó con su novia de siempre, Ruth Solomon, y tuvo tres hijas: Gloria, Beverly and Marlene.

    Owens recibió en 1976 la Medalla de la Libertad de manos del presidente Gerald Ford. En los años previos había trabajado de todo tipo de cosas y se había destacado como “Embajador de la buena voluntad” dando charlas en diferentes empresas y a deportistas como parte de un programa del Comité Olímpico de Estados Unidos.

    Un cáncer de pulmón terminó por matarlo en 1980 a los 66 años en Tucson (Arizona). El gobierno de los Estados Unidos lo premió de forma póstuma en 1990 con la Medalla de Oro del Congreso.

  • La ficha de Jesse Owens
  • Fecha de nacimiento: 12 de septiembre de 1913 - Fallecimiento: 31 de marzo de 1980
  • País: Estados Unidos | Deporte: Atletismo
  • Participaciones Olímpicas: Berlín 1936
  • Medallas: 4 doradas (100 y 200 metros llanos, salto en largo, posta 4×400)
  • SebaBeijing 2008
    13 de Septiembre de 2007 Compartilo 3 comentarios

    

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