A principios de año nos cruzamos con Saving Newspapers, una canción irónica y atrevida sobre la crisis de los diarios. Ahora nos encontramos con Mad Avenue Blues, una parodia inspirada en American Pie sobre la muerte de los medios de comunicación:
De los vampiros. La campaña publicitaria pertenece a la serie estadounidense True Blood que relata una historia de la coexistencia de humanos y vampiros. El desarrollo transcurre en un pequeño pueblo ficcional del norte de Louisana, llamado Bon Temps.
El cartel traza un paralelo con el típico “en caso de emergencia, rompa el cristal” con la salvedad de que en este caso, el dibujo habla por sí solo. En definitiva, una curiosidad publicitaria.
No se si es un error o un truquito para ver si la foto de Messi con la “10″ de la Selección Argentina vende sola . El tema es que a las 2.25 AM la portada de Olé publicada en la versión digital aparece sin marca. Sino miren:
Debe ser algo como una racha que encontramos sin quererla. Pero así como el otro día vimos como habían descubierto una nueva ciudad en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, hoy leí que el diario deportivo más conocido del país dio a conocer la primicia de la fusión entre Gimnasia de Jujuy y San Martín de Tucumán. Si, si, leyeron bien: ahora al equipo tucumano le van a decir lobo jujeño y los refuerzos que contrate el equipo del Jardín de la República jugarán para Gimnasia. ¿Ah, no? Sino miren:
Música de Crónica TV. Placa roja: reiteramos, periodistas descubren nueva ciudad en el Alto Valle. Se trataría de la localidad rionegrina de «Hayén», ubicada a unos diez kilómetros de «Cipoletti», sobre la Ruta Nacional 22. Según los letrados, la nueva población no tendría relación alguna con la ciudad de Allen, reconocida por ser la Capital Nacional de la Pera. Ampliaremos.
No es que seamos detallistas. Escribir Cipolletti sin doble «T» o sin doble «L» suele ser un error común en los medios, pero hacerlo de forma indiferente en la misma nota ya es grave. Si a eso le sumamos que escriben «Hayén» en vez de «Allen», estamos frente a un desastre total. Léase un «horror de ortografía».
En ocasiones tengo la extraña sensación de que la información importante no se trata con cuidado. Nosotros sabemos bastante de esto, pero aprendimos del error y ya no utilizamos palabras provisionales cuando escribimos; mucho menos mensajes para nuestros compañeros. El error está hace dos días en la portada de la sección País:
Ayer a la noche terminó en TeLeFé el ciclo “Había una vez un club”, producido por 100 Bares y Juan José Campanella. Vi integra y detalladamente cada uno de los 5 capítulos que mostraban cómo en tres pueblos argentinos se desarrollaba la iniciativa de fundar un club a partir de la fuerza de los jóvenes. Algunas cosas me llamaron la atención, otras me encandilaron y hasta me nublaron las críticas. Es que el programa trasmitió el romanticismo propio de los tiempos en que se fundaban de a cientos las asociaciones socio-deportivas y también las complicaciones propias de quienes se lo proponen en el paradigma posmoderno.
La idea -apoyada por el Gobierno Nacional y Coca Cola, entre otros- era bastante sencilla: dar el disparador de fundar un club en tres ciudades argentinas. Así, en Sebastián Elcano (Córdoba), Andresito (Misiones) y Lago Puelo (Chubut), se comenzaron a organizar los jóvenes para dar forma a su propio club.
En principio, el formato visual fue muy bueno. Las imágenes en formato 16:9 le dieron estilo cinematográfico y una positiva influencia en la cuestión narrativa. Además combinó elementos documentales, con entrevistas, testimonios e historias de vida de los integrantes de las juntas promotoras de los clubes.
En cuanto al desarrollo, se presentaron matices interesantes. Desde los vecinos que ceden un terreno para poder darle un espacio a la iniciativa en Misiones, la asociación deportiva que reconociendo la fuerza de los jóvenes se fusiona para compartir el polideportivo en Córdoba, hasta las complicaciones de los chicos de Lago Puelo que entre dificultades con los horarios y poco apoyo adulto quedaron a mitad de camino, esperando por más tiempo para darle cuerpo a la idea.
El resultado de periplo de los adolescentes durante el programa fue la fundación e inauguración de dos clubes. Club Vanguardia de Sebastián Elcano, Córdoba y el Club Tierra Roja, de Andresito, Misiones. Quedó pendiente la idea de Lago Puelo, el Club Yepún.
En síntesis, creo que fue una buena idea para mostrar por tele entre tanta maraña de cuestiones sin sentido y vacías de contenido. Quizás por una sensibilidad especial con el tema, entiendo que fue muy positivo ver en acción a chicos de edad de secundario emprendiendo la fundación de un club en una época en la que siguen en peligro de extinción. Su hundimiento siempre se explica desde lo económico, escasean los diagnósticos profundos acerca del tema y el gobierno gestiona la crisis.
Por eso, que se hayan fundado dos Asociaciones Civiles sin fines de lucro donde se generen espacios de contención y construcción simbólica de la mano de los jóvenes, hoy debería ser noticia.
Aquí, el video que hizo la gente de Sebastián Elcano, con las imágenes del día de la inauguración y el primer partido del equipo de fútbol del flamante club:
La imagen ambigüa elegida por la agencia Saatchi & Saatchi de Bucarest, Rumania, es excelente. Detener la tala indiscriminada de árboles es una de las maneras de frenar la catástrofe del calentamiento global. Y en el aviso, el juego de las formas lo compara con el flagelo de la bomba atómica.