Divididos por la suma de todas las dudas
Nos pegó de lleno; y nos golpeó mal. Ahora parece que estamos más fragmentados que antes, divididos, en realidad, por la suma de todas las dudas. Es que en la facultad continuamos luchando para evitar que la educación pública sucumba, y a todos los quilombos que venimos viviendo, ahora se suma un nuevo problema que es motivo de malestar general: el Programa de Apoyo a las Ciencias Sociales (PROSOC).
El PROSOC es un programa de apoyo financiero a las carreras de Ciencias Sociales de todo el país, destinado a las licenciaturas de Comunicación Social, Sociología, Trabajo Social y Ciencias Políticas. Hablamos, más o menos, de 135 mil pesos por carrera. Está impulsado desde el Ministerio de Educación y la Secretaría de Políticas Universitarias. Para ingresar en el programa —y, por lo tanto, recibir la plata— se debe presentar un proyecto que contemple el destino de ese financiamiento, con objetivos claros y justificaciones, que luego serán evaluados durante los tres años que dura el programa y que se inician a partir de febrero de 2008.
Durante la semana pasada, el PROSOC fue el centro de debate entre los diferentes claustros de nuestra facultad; discusión que siempre se da en el contexto más amplio de democratización que vivimos en la Universidad. En la última asamblea interclaustros —que se realizó el miércoles pasado (8 de noviembre)— las aguas quedaron divididas una vez más. A grandes rasgos, mientras que los profesores adhirieron al proyecto, los estudiantes lo debatimos y fue rechazado por la mayoría.

Aunque todos los argumentos son válidos, lo que hay son muchas dudas e incertidumbre en torno a la aceptación del programa. Así, por ejemplo, algunos docentes focalizan en las necesidades reales de las carreras —que son muchas—, recordando que esta es la primera alternativa de financiamiento que ofrece el Ministerio de Educación en muchos años; asegurando al mismo tiempo que el programa no tiene exigencias explícitas que condicionen a la universidad y que, en caso de que surjan en el futuro, podríamos rechazarlas sin más. Como lo resumió Guillermo Maqueda, docente de sociología:
Por el lado de los estudiantes existe la preocupación bastante acentuada de que el PROSOC se enmarca dentro de la Ley de Educación Superior e intenta acreditar nuestras carreras a la CONEAU implícitamente, privatizando la enseñanza pública y vaciando de contenidos los programas académicos. Además, se cuestiona que el programa de ayuda se encuentra fuera del presupuesto universitario y que las bases no son del todo claras en cuantos a las exigencias y los condicionamientos que le impondrían a la Universidad.
De todas formas, no podemos reducir la discusión a dos posturas bien diferenciadas hacia el interior de los claustros. La situación es mucho más compleja, debido a que hay docentes que también están en contra del PROSOC y estudiantes que están a favor de la implementación del programa. Para hacernos una idea más concreta, basta con recordar que el decano de la facultad, Juan Manuel Salgado, aseguró que presentaría su renuncia si los estudiantes no llegaban a un acuerdo con los docentes para aceptar el programa de ayuda económica. Además, algunos estudiantes ocuparon el decanato durante todo el día miércoles hasta que comenzó la asamblea.
Por otro lado, en Comunicación Social ya hay un proyecto en el que trabajaron muchos de nuestros profesores para destinar ese dinero a la ampliación del parque tecnológico (la compra de computadoras, luces, trípodes, cámaras y otro materiales) y el acondicionamiento de los lugares en los que trabajamos a diario (la radio, la sala de informática, la de video, la de audio, entre otros). Es decir, está centrado en el mejoramiento de la infraestructura y el equipamiento, algo que necesitamos hace mucho tiempo.
Nos enfrentamos, una vez más, a un debate en el cuál no podemos llegar a un acuerdo y que, en el fondo, contribuye a fragmentarnos todavía más. Nos golpea de lleno, como una bala directa al corazón de la comunidad educativa; y justo durante el final del año en donde todos estamos exhaustos.
Mañana, lunes 12 de noviembre, termina el plazo para presentar los proyectos. Estamos preocupados por lo que pueda llegar pasar. Igual, seguimos acá y entendemos, como dijo Vanesa en la asamblea, que no podemos escalar una montaña al ritmo desenfrenado de unos pocos, tenemos que escalarla entre todos.
Etiquetas: divididos, facultad, Programa_de_Apoyo_a_las_Ciencias_Sociales, PROSOC, universidad
EzeAsuntos internos
11 de Noviembre de 2007 Compartilo
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