Caos: la cibercultura y yo

Buenas noches. Mi nombre es Armando Anselmo Corriente. Tal vez me recuerden de otras películas como “Copiar y pegar sin pasarla a cagar”, “Etnografía de La Coca Sarli” o “Haciendo diarios con mi amigo Johnnie Walker”. Hoy vengo a presentarles dos de mis más íntimas inquietudes ciberespaciales, porque creo que me estoy volviendo loco.

Es que a mi edad -soy un inmigrante digital-, el ciberespacio y la cibercultura me afectan demasiado. Vean ustedes sino:

1) Resulta que ya no me alcanza con salir del psicólogo y comprarme algo para evadir mi depresión. No, no. Ahora ya no compro, ni siquiera en el shoping on-line. Ahora solo consigo curarme cuando termino de descargar archivos por el eMule. Sí señores, más eMule y menos prozac.

2) Desde que comencé a escribir en Internet, allá por 1994, nunca pensé que me iba a pasar. Ya no puedo escribir en papel. Es que, sin ir más lejos, no concibo la idea de escribir sin enlaces. Ya no puedo. Escribo palabras y solo pienso en qué enlaces debería utilizar para que mi texto sea comprendido.

Supongo que los nativos digitales ya están acostumbrados a estas cosas ¿No?

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AACCibercultura
11 de Septiembre de 2006 Compartilo


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