
Nuestro amigo Peluca nos cuenta como fue vivir en Estados Unidos durante la campaña presidencial que depositó a Barack Obama en el poder. A días de su asunción, bien vale conocer esta parte de la historia.
Recuerdo cuando vi el primer acto de campaña de Barack Obama en Denver, Colorado. Al principio no entendía si estaba viendo un acto de campaña electoral o un show de la última gira de Madonna. Convengamos que, hasta ese momento, mi cabeza relacionaba campaña electoral con un palco despintado, bandera pintada con aerosol, pancarta, megáfono, trompeta de cancha, otra bandera, gorrito del Mundial ‘78 y papelitos blancos con los que Carlos, el barrendero, tiene que lidiar hasta una semana más tarde.
No es raro que, teniendo esta asociación idea/imagen, no entendiera mucho al ver gigantes pantallas de L.E.D., iluminación con cientos de cabezas móviles y sistemas de sonido “Line Array” en un auditorio para un acto de este tipo. Después de a poco fue llegando la invasión de propagandas en HD (High Definition). Me sorprendió ver como eran utilizados todos y cada uno de los recursos de persuasión, que alguna vez estudié en la UNLa, pero de una forma demasiado explicita. Seguramente mostrar a McCain rodeado de infantes de distintos colores de piel nos da una imagen menos hostil del ex-combatiente de Vietnam, ¿Pero no es esto un tanto obvio?
A solo días del decisivo Martes 4 de Noviembre me encontraba en New Orleans asistiendo al festival de música “Voodoo Fest”. Emcee’s cantando el equivalente americano a nuestro: “el que no salta es republicano” y cantantes con remeras de “Obama = Change” abundaban en los escenarios. Mientras esperaba que subiera al escenario principal la banda R.E.M. comencé a mirar a mi alrededor y me detuve a observar a una pareja con un niño en brazos, que tenían puesta una remera en la que se podía ver a Martin Luther King Jr. de un lado, con la inscripción “él tuvo un sueño”, y a Barack Obama del otro con la inscripción “él lo va a hacer realidad”. Pero no fue hasta que, entre el tercer y cuarto tema, Michael Stipe dijo: -yo no les voy a decir a quién votar…- al mismo tiempo que en las pantallas de LED de 4mx8m. en los laterales del escenario se veía la imagen de Barack al mejor estilo Andy Warhol, que me convencí del cansancio generalizado del pueblo norteamericano después de dos gobiernos republicanos consecutivos. No por nada George W. Bush ha pasado a ser, a mi juicio, “el innombrable” de la sociedad norteamericana.
El 4 de Noviembre me senté junto a mis roomates en el living a ver los momentos decisivos de la elección. Mate y termo en mano los escuchaba mientras me explicaban como es el sistema electoral. Me dio mucha alegría cuando supimos que en Colorado ganaron los demócratas. Y destapamos unas cervezas con el resultado final.
A los pocos días ya empecé a sentir el “cambio”. Cuando mi abogado de migraciones me dijo que con el nuevo congreso era muy posible que se ampliara el cupo de visas de trabajo y con esto aumentaran las probabilidades de seguir trabajando y descubriendo a esta sociedad norteamericana que de a poco me va mostrando su verdadera cara bajo un velo de guerras y comida chatarra.
[...] un nuevo presidente asume todo debe estar planificado hasta el último detalle. La asunción de Obama no podía ser diferente. Y cuando se trata de los Estados Unidos, imaginamos que este trabajo se [...]