De lo virtual a lo real: estado civil en Facebook
Hará cosa de dos semanas hice un experimento bastante estúpido en Facebook. Sí, esas cosas que uno hace cuando está aburrido y no tiene nada mejor que hacer. Cambié mi estado civil de «soltero» —que es mi situación real— a «comprometido» en mi perfil. La idea era sencilla: quería que en mi información personal apareciera la leyenda «comprometido con despeinados.com».

Hasta acá nada raro, excepto, claro, mi evidente embole. Hice los arreglos necesarios, esperé un tiempo prudencial y al ver que mi perfil no se actualizaba —y reflexionar sobre la estupidez que estaba haciendo— decidí volver atrás con los pasos. Cambié de nuevo mi estado a «soltero» y como sé que Facebook es más botón que Luis Ventura esperé con paciencia a que apareciera en mi muro el típico mensaje de “Ezequiel ahora está soltero” y lo borré. Me olvidé del asunto y me fui a dormir.
Al otro día recibí mensajes de texto dándome aliento, mails preguntándome si estaba bien, llamados telefónicos para saber qué había pasado y cómo estaba y mensajes en Facebook diciéndome: “no sabía que estabas de novio, espero que puedas superar la situación. Recordá que siempre que llovió, paró”, y cosas por el estilo. Hasta me llegaron propuestas de encuentros y citas a ciegas. Lo peor fue explicarle a todos lo que había pasado.
El asunto es que suelo mantener una actividad constante en la famosa red social, mostrando mi lifestream, comentando, recomendando enlaces, sumando gente, conversando; y nunca algo de lo que hice tuvo tanto impacto como esta pequeña modificación, que tuvo repercusiones dentro y fuera del mundo virtual.
Hace poco reflexionábamos acerca de la noción de privacidad y sobre las consecuencias de nuestras prácticas digitales en el mundo real. Ahora, con esta experiencia insignificante y dos noticias un tanto escalofriantes, el asunto va un poco más allá.
Una es la noticia de la mujer saudí asesinada por chatear en la red social y la otra el asesinato de una mujer por cambiar su estado civil en Facebook:
Alejándonos de la muerte y la locura de las historias anteriores, también hay otros ejemplos válidos para observar cómo nuestras prácticas virtuales influyen cada día con más fuerza en la vida real. Uno son los típicos avisos de cumpleaños, en donde Facebook nos hace quedar de puta madre aunque seamos desmemoriados o indiferentes. Otro, como lo cuenta el sensei Hernán Casciari en la revista Playboy de octubre, son las máximas de la seducción simplificada:
«Caradelibro» —como le dice un compañero de laburo a Facebook— tiene esas pequeñas cosas que nos ayudan a conocernos más como personas. Muestra lo bueno, lo malo, lo íntimo. Y claro, también lo estúpido que todos llevamos dentro. Menos mal que no llevo un cartel en el culo que dice «Peligro: boludón caminando».
Etiquetas: comprometido, estado civil, Facebook, real, redes sociales, soltero, virtual
EzeCibercultura
3 de Diciembre de 2008 Compartilo
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5 Comentarios Dejá el tuyo
1. Fernando | 3/12/2008 a las 10:04 am
Jajajaja Excelente! Es verdad, la gente en FB comentan las estupideces o cosas personales antes que “los compromisos” ideales que promovemos por la red.
A mi prima ayer le comentaron 14 veces este status: “porq el mate salio con gusto taaann raro!??”
Son las cosas de la v… del FB
2. Eze | 3/12/2008 a las 10:25 am
¡Claro Fernando! Ese es el punto, teniendo tantas cosas importantes o interesantes para ver/hacer, la gente se inclina por las cosas íntimas, esas que muchas veces carecen de sentido para los demás.
Saludos y gracias por el comentario.
3. Enlaces interesantes para&hellip | 7/12/2008 a las 2:44 pm
[...] De lo virtual a lo real: estado civil en Facebook [...]
4. Lolo | 9/12/2008 a las 8:12 pm
El cholulismo feisbuqueano no conoce límites. En realidad, somos bastante estúpidos como buenos humanos que somos (más hiperbólicos con los casos policiales que comentás).
Es buena la reflexión que hacés, querido. Yo no vi el cambio de estatus si no hubiera actuado como el resto de la piara demencial preguntando PERO QUÉ PASÓ! POR QUÉ NO FUNCIONÓ!? ESTABAN HECHOS EL UNO PARA EL OTRO!!! e irracionalidades del estilo, jajaja.
Abrazo.
5. Eze | 10/12/2008 a las 6:42 pm
Lolo, vos siempre en los detalles: ¡Notaste la hipérbole policial! Saludos y gracias por el comentario.
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