Había una vez un deporte llamado Pato: la historia del Deporte Nacional.
Es el Deporte Nacional. Es poco difundido pero tiene una historia envidiable que atraviesa transversalmente la tradición Argentina. Practicado desde el siglo XVII vivió épocas de apogeo y censura. Hoy, poco más de medio siglo después de su declaración como el “más criollo” de los deportes y en el año de su primer Mundial, un viaje en el tiempo será medio perfecto para conocer los orígenes de esta practica.
Del 1 al 9 de abril de 2006 se desarrollará el primer
Mundial de Pato-Horseball de la historia.
Tendrá lugar en la Sociedad Rural de Buenos Aires,
y formará parte del encuentro Nuestros Caballos II.
Desde muy chico que sentía interés por los viajes en máquinas del tiempo. Debe haber sido porque siempre las sentí lejos de mi alcance y pensaba que eran cosas que nada más podían sucederle a un viejo científico loco y a su joven compañero dentro de un auto que cuando tomaba velocidad viajaba hacia cualquier destino de la línea del tiempo. Sin embargo, cuando comencé a leer sobre el Pato, el Deporte Nacional de la República Argentina, me dispuse a desafiar al tiempo con una máquina de mi propia invención porque necesitaba remitirme a los orígenes de esta actividad.
Cables, fusibles, una pequeña computadora, un reloj, una agenda electrónica con calendario y un Volkswagen Pointer 96 sirvieron de materia prima para construir la máquina del tiempo que me llevaría a recorrer la historia del Deporte Nacional del que el 90% (estimación propia) sabemos poco y nada.
Hecha ya las presentaciones correspondientes al caso, están ustedes invitados al viaje en el tiempo que nos hará conocer las raíces de la actividad deportiva que es considerada como la más autóctona de todas las que se practican sobre este suelo.
:: Algún día de 1610
Mi máquina del tiempo, que se había dirigido hacia Buenos Aires, me llevaba hacia el primer decenio del Siglo XVII. La Ciudad de Buenos Aires, en ese entonces parte del Virreinato del Río de La Plata, tiene calles de tierra, pedregosas y algunas casas. No estaba lejos del Río y mirando un mapa actual me di cuenta que era el lugar donde hoy está la Plaza de Mayo. Escondí mi máquina tras una caballeriza y fui a ver que pasaba. Eran dos cuadrillas de caballos, montados por hombres pero no entendía bien que era lo que hacían.
Fue por eso que se me ocurrió buscar a alguien que me explicara lo de las corridas. Un hombre bajo, de pantalones amplios y boina, me sugirió hablar con un tal “Don Félix”, que iba a saber explicarme.
Don Félix era un hombre de un porte respetable. Se encontraba siguiendo con atención las alternativas de esta extraña corrida. A él me acerqué tímidamente y después de meditarlo unos segundos, y pecando de mi informalidad de joven del Siglo XXI, esbocé un “¿Qué tal Don Félix? Mi nombre es Sebastián. Quería saber si tenía un tiempito para sacarme de unas dudas que ando teniendo.”
El hombre apenas levantó la vista, hizo dos pasos en completo silencio y durante casi cinco minutos se quedó a mi lado mirando a los caballos sin decir una palabra. Cuando ya me encontraba resignado, Don Félix, que no salía de su sorpresa por este extraño espectáculo comenzó a hablar en un tono que por poco era tapado por el ruido de los pasos y relinche de los animales.
“Mire joven. Hoy se están festejando las fiestas de beatificación de San Ignacio de Loyola y estos jinetes se han reunido con sus petisos aquí para rendir de alguna manera su homenaje”, dijo aclarándome el motivo del mitin.
“Yo solo quería conocer un poco sobre estas corridas y un peón me dijo que usted es de escribir algunas cosas sobre ellas. Si no es molestia ¿Podría contarme cuales son las más importantes reglas que tienen en cuenta los hombres que las corren?”, pregunté yo en un tono de mayor confianza.
“Es todo muy extraño mi estimado. Se reúnen dos grupos de hombres de a caballo y señalan dos puntos a una legua el uno del otro. Los dos más forzudos de cada cuadrilla se juntan en el centro de los puntos y se dan a la pelea tironeando de un cuero cocido con asas en la que dentro ponen un pato. Cuando uno de los dos hombres logra hacerse con el cuero corre hacia la meta del otro equipo, sin importarle si el adversario queda tirado en el piso, no se si le queda claro joven. Antes nada más se soltaban patos y se corrían, ahora la cosa se puso más brava”, sentenció Don Félix.
Seguí mirando el juego. Era terriblemente bruto. Un hombre había caído de su caballo y se tomaba el hombro mientras gritaba perdido en la polvadera de las primeras calles porteñas. Era momento de reanudar mi viaje, ya había conocido la primera modalidad de Pato practicada en la historia.
:: Alguna hora de 1.796
El calendario de la máquina del tiempo marcó 1.796 y el destino fue otra vez la ciudad de Buenos Aires. Distinta pero igual a la vez, seguía teniendo esas calles de tierra aunque en el centro de la ciudad se levantaba un edificio colonial blanco y en las calles había un movimiento distinto. Era de tarde, ya casi anochecía y dentro de una casa ocho o nueve hombres hablaban a los gritos. No entendí mucho, pero parecían disconformes con el Virrey y las órdenes que provenían de España.
En fin, fui en busca de mi objetivo. Y ante el primer criollo que me crucé pregunté “¿Disculpe buen hombre. Sabrá usted donde puedo ver una “corrida” de Pato?” Ante mi consulta el hombre agachó la cabeza y siguió caminando a paso acelerado. Por un momento pensé que no había escuchado y por eso a la salida de una capilla pregunté a otro hombre:
“¡Qué está diciendo! Usted es un maniático, esas corridas no merecen ser nombradas cerca de este templo”, contestó de forma violenta, por lo que decidí seguir camino. Pasos más adelante, otro criollo que pareció haber escuchado los gritos de mi interlocutor me chistó y dijo:
“Miré, esas corridas han sido prohibidas por la Iglesia y por el Virrey. En las iglesias no dejan entrar a quienes corren”, comentó este buen hombre de estatura bien baja que usaba sombrero y moño en su camisa.
- ¿Usted sabe donde puedo ver una corrida? - Pregunté
- No hay casi ya. Hace poco más de un mes uno de los que andaba corriendo cayó de su caballo y quedó muerto. En la Iglesia dijeron que no iban a darle sepultura por eso y ahora las corridas se hacen a escondidas. Fue el Sacristán de la Parroquia de Lujan, ese que se llama Gabriel Maqueda que prohibió las corridas, me explicó.
Agradecí la información, caminé un poco por la linda Buenos Aires, pasé por la actual Catedral y caminé bajo el balcón del Cabildo, donde el aire ya olía a tiempos de libertad colonial.

:: 21 de Junio de 1.822
Buenos Aires estaba cambiada, ya con una imagen diferente, había mucha más gente en las calles y la independencia era realidad, por lo menos en relación a lo que era 26 años antes.
Un grupo de hombres se encontraba frente al Ministerio de Relaciones Exteriores. Allí había una reunión. Me acerqué para ver que pasaba, eran 20 o 25 personas, y a no más de quince metros se escuchaba a alguien que quería tomar la palabra.
Ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires el gobierno de la Ciudad representado por el Gobernador Martín Rodríguez y apoyado por el Ministro de Relaciones Exteriores, Bernardino Rivadavia, han manifestado hoy, a través de decreto la total prohibición de la práctica de Pato considerando que: Todo el que se encuentre en este juego, por la primera vez será destinado por un mes a los trabajos públicos; por dos meses en la segunda, y por seis en la tercera quedando sujetos a la indemnización de los daños que causaren. Será deber de policías, alcaldes y jueces hacer cumplir la prohibición.
Era la primera suspensión formal del Pato y muchos de los hombres que asistieron a escuchar el decreto marcharon con la cabeza gacha.
:: Alguna tarde de 1.854
Había leído que el gobierno de Rosas ratificó la suspensión del Pato. Sin embargo yo quería seguir hurgando en la historia del Deporte Nacional y casi por accidente me tropecé con un libro. Eran las “Odas” de Mitre, que había escrito durante el sitio de Montevideo y favoreciendo mi investigación estas dedicaban algunas líneas a las corridas y rimas que caracterizaban a la actividad como varonil:
El juego del pato no existe ya en nuestras costumbres, es ya una reminiscencia lejana. Prohibido severamente por las desgracias personales a que daba motivo, el pueblo lo ha dejado poco a poco, sin olvidarlo del todo.
¡El pato! juego fuerte
del hombre de la pampa
que marca las costumbres
de un pueblo varonil!
Para avispar los nervios
para tender los músculos
como el convulso joven
en el dolor febril.
Leer esto me tranquilizó. El Pato no era practicado pero los personajes de la época lo recordaban y solo faltaba alguien que tuviera las agallas y el poder para volverlo a practicar, por eso el viaje va a hacer su escala en las primeras décadas del Siglo XX.
:: 16 de Abril de 1.937
Mi escala es en la Ciudad de La Plata. Allí, en un campo, veo que la polvareda se levanta y que el galope de los caballos es incesante.
“No quiero mentirle joven, pero creo que están jugando Pato. Raro vio, porque el que manda acá es el jefe de Seguridad de la Ciudad, don Alberto del Castillo Pose. Pero pase a mirar no se haga problemas. Parece que quieren volver a jugar como los de antes”, contestó uno de los hombres que miraba desde las caballerizas.

Justo sobre el final del partido vi que Alberto del Castillo caminaba junto a su caballo y decía a otro de los jugadores: “En esta semana vamos a reunirnos con los clubes para formar equipos. Yo voy a encargarme de las reglas y en un tiempo podremos jugar”.
Esas reglas a las que se refería el Jefe de Seguridad eran más que necesarias. Lo poco que había visto del partido se parecía mucho a lo que había estado mirando en mis primeras escalas. Un deporte rústico y lleno de brutalidad que debía ser pautado para lograr legalizar su práctica, y así fue…
:: De Marzo a Agosto de 1.938
El hospedaje en la Ciudad de La Plata era barato. Acomodado los precios a tarifas para universitarios que venían del interior del país pude estar bastante tiempo esperando la resolución que liberara la práctica del que a la postre sería el Deporte Nacional y a la vez (como ocurre en el país del nacionalismo y costumbrismo absurdo) uno de los menos conocidos.
Una fuente confiable me dijo que Alberto del Castillo había culminado el reglamento y que solo faltaba que “le deroguen” el artículo Nº 1043 del reglamento de Policía de la Provincia de Buenos Aires (de 1889), que prohibía la practica del juego. Habría que jugar de a cuatro competidores por equipo y encestar el Pato (pelota con asas) en un aro que se ubicaría a 2.40 metros de altura colocado en la cabecera de una cancha que tiene que tener entre 180 y 220 metros de lago y 80 y 90 metros de largo. El Pato debe ser sostenido por cada jugador con el brazo estirado y cuando un adversario logre alcanzarlo existirá una “cinchada” en la que ambos disputarán la posesión.
La espera se me hizo eterna. La lluviosa tarde del 28 de Abril de 1.938 era el día crucial para el Pato. Luego de leer el pedido y analizar el nuevo reglamento el gobernador de la Provincia de Buenos Aires aceptó derogar el artículo argumentando entre otras cosas que:
En la actualidad los deportes están sujetos a las disciplinas que imponen sus reglamentaciones y dicho juego, en la forma en que se practica en la actualidad, es un deporte sano y vigoroso, similar al polo.
El primer partido de la historia (oficial) del Pato fue disputado un 23 de agosto en la cancha de la Asociación Ameghino de Luján (paradójico destino) y concurrieron a él un buen número de autoridades gubernamentales a quienes se sumaron muchos invitados especiales. El partido fue descripto en una crónica del diario La Nación, por lo que significó también la primera narración de un partido en los medios.
:: 16 de Septiembre de 1.953
El Pato ya era aceptado como deporte. La Federación Argentina de Pato se había fundado y en noviembre de 1.943, se fundó el Campo de Pato de General Las Heras con el objetivo de “fomentar el criollo juego del pato y cultivar los sentimientos tradicionalistas de nuestra Patria“.Solo faltaba ser deporte nacional.
Para ver ese momento tuve que pasar por muchos obstáculos. Dejé mi máquina del tiempo camuflada entre puertas de autos en un desarmadero de la zona del puerto y caminé sumisamente hacia la Casa Rosada. Se esperaba que de un momento para otro el presidente firmara el decreto y el Pato obtuviese el premio que merecía por haber sido parte de las tradiciones de esta tierra desde hacían más de tres siglos.
Dos granaderos custodiaban la puerta de la Casa de Gobierno. Dentro del Hall de entrada había un grupo de 50 o 60 personas esperando al “General”. Admito que fue un momento raro. En veinte años de vida no había conocido en persona a ningún presidente argentino, y Perón fue al primero que vi.
Salió de una puerta y entró en una oficina con uno de los hombres que esperaba en el Hall. Poco después de media hora las copias del decreto circulaban entre los presentes y en las mismas se confirmaba que el Pato ganaba su partido para ser Deporte Nacional y que Las Heras era confirmada como la Capital Argentina de Pato.
:: Abril de 2006
En este mes se desarrollará el Primer Mundial de Pato de la historia. Cuatro siglos después de las primeras corridas, la Sociedad Rural Argentina será sede de la primera cita mundialista de la que formarán parte: Argentina, Gran Bretaña, Estados Unidos, España, Francia, Alemania, Brasil, Austria, Portugal, Italia y Canadá.
Argentina debutará el 6 de abril frente a España por la mañana y luego se enfrentará a los Estados Unidos por la tarde. El viernes 7 se llevarán a cabo el resto de los partidos en las dos zonas y los ganadores de cada una disputarán la final el domingo 9. (ver fixture)
En el país agroexportador, en el “granero del mundo” vivimos nuestra historia deportiva importando deportes. Somos campeones mundiales en Fútbol, derrotando a sus creadores, somos campeones mundiales de Hockey sobre Césped Femenino, derrotando a Australia la máxima potencia a nivel mundial, somos campeones Olímpicos de Básquet, dejando fuera de la final a los Estados Unidos, el máximo exponente a nivel internacional.
El deporte “más criollo” de todos espera por su chance, esa de mostrarle al mundo entero que en cada galope, en cada “cinchada” hay cuatro siglos de historia y más de medio desde que es el Deporte Nacional.
* Nota: Las Fotografías son actuales. Fuente consultada y fotos: Federación Argentina de Pato
Enlaces:
* Nuestros Caballos, del 1 al 9 de abril de 2006 en la Rural.
* Federación Argentina de Pato
* Pato en la Wikipedia
* FIHB, International Horseball Federation.
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SebaParemos la pelota
1 de Abril de 2006 Compartilo
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16 Comentarios Dejá el tuyo
1. Pensamientos Despeinados &hellip | 11/04/2006 a las 10:48 pm
[...] Para saber más sobre el Pato hacé click acá. Más información sobre la actividad en Argentina en la Federación Argentina de Pato. [...]
2. JAVI | 18/07/2006 a las 8:26 pm
me gusta
3. Constanza | 26/07/2006 a las 1:59 am
Muy creativa y ocurrente, con un sello nacionalista digno de rescatar hoy mas que nunca por las nuevas generaciones.
4. francisco ferriol | 20/09/2006 a las 12:52 pm
necesito saber donde puedo comprara pelotas de pato… en alguna dicreecion que esten en precio ya que estamos armando un equipo enla ciudad de pehuajo y necesitamos comprara algunas.
muchas gracias y agradezco su atencion.
5. Seba | 20/09/2006 a las 1:53 pm
Francisco: Es difícil encontrar una casa de deportes en donde vendan las pelotas de Pato. Sin embargo podemos ayudarte con el contacto. La dirección de mail de la Federación Argentina de Pato es pato@fedpato.com.ar.
Podés también consultar por la pelota en Cardón, que es la casa de ropa que hizo la indumentaria del equipo argentino para el Mundial de Pato-Horseball. Podés hacer el contacto a través del sitio web de Cardón o en alguno de los locales que tiene la empresa.
Muchas gracias por particpar de nuestro blog!
6. Pensamientos Despeinados &hellip | 1/01/2007 a las 2:24 am
[...] En primer lugar creo que tener un blog da libertades a quien escribe en él, siempre dentro del esquema que se haya fijado. A diferencia de los trabajos de escritura académica a los que nosotros estábamos acostumbrados esto fue una especie de oasis donde poder darnos el gusto de redactar de la forma que queríamos. No creo que dentro de una cátedra hubiesen existido oportunidades para escribir sobre el Pato, la actualidad del Muñeco Gallardo o el presente de la Selección Argentina de fútbol para ciegos. Y si bien pudimos desenchufarnos de la Facultad, también ganamos en practica, tanto en lo escrito como en lo electrónico. [...]
7. Pensamientos Despeinados &hellip | 31/01/2007 a las 4:00 pm
[...] No creo que dentro de una cátedra hubiesen existido oportunidades para escribir sobre el Pato, la actualidad del Muñeco Gallardo o el presente de la Selección Argentina de fútbol para [...]
8. Valbuena, Juan Emilio | 13/06/2007 a las 4:47 pm
Me gusto mucho esta historia practicamente no tengo palabras para expresarme, pero mucho mas me gusta el deporte en si, soy hijo de un ex jugador federado (valbuena roberto francisco) de saavedra en este momento nos encontramos jugando, pero es cierto va quedando en la historia y cada ves se te cierran mas las puertas para poder salir a disfrutarlo devido a la situacion actual econimica… me gustaria contactarme con alguien de la federacion en principio para poder pasarles muy lindas fotos para publicar en su pagina y también como conseguir la camiseta de pato de la seleccion gracias…
9. mariano | 10/10/2007 a las 12:44 am
Esta muy buena esta interesante todo, pero yo quiero si pueden darme mejor las reglas del juego va las necesitaria mas espesificas gracias.
10. Patricio Sala | 16/07/2008 a las 10:22 pm
Hace casi un año un pequeño grupo de amantes del pato asumimos el compromiso de dirigir los destinos de la Federación luego de una acefalía y la peor crisis económica e institucional.- Hoy se nos cumple el sueño de jugar del primer mundial de horseball en portugal.-
Necesitamos el apoyo de todos para ayudar a que el pato se encuentre en el lugar que se merece.-
A disposición de todos.-
Saludos
Patricio
11. RAYA | 10/08/2008 a las 4:45 pm
Muy Buena la pagina.Tendria que ser obligatorio que todos los jugadore de pato seamos federados
12. carolina | 11/08/2008 a las 7:22 pm
muy bueno el blog. les comento que estoy por empesar este deporte y quisiera que me comenten mas sobre el reglamento del PATO. desde ya muchas gracias.
13. Eze | 11/08/2008 a las 9:31 pm
Carolina, ninguno de nosotros practica Pato. Podés buscar más información sobre el reglamento en la Federación de Pato.
14. roxana | 17/10/2008 a las 11:33 am
Hola, quisiera saber si pueden jugar mujeres este deporte y si hay algun equipo en el sur de cordoba, gracias
15. Seba | 18/10/2008 a las 12:00 pm
Buenas Roxana: Por lo que sabemos, no hay ningún impedimento para que las mujeres practiquen Pato. En ningún lugar leímos que existiera una norma que se los prohíba.
De lo que si tenemos conocimiento es que este deporte tradicionalmente ha sido jugado por varones.
En cuanto a lo del equipo del sur de Córdoba no te podemos ayudar, estamos en Neuquén, un poquitito lejos
Saludos!
16. Paz | 26/11/2008 a las 2:22 pm
roxana y seba:
si juegan mujeres!!!! cuando yo era mas chica (10 años atras aprox.) competian tambien en torneos entre ellas porque habia varios equipos. Actualmente en el campo de pato las lomas hay equipos femeninos… no compiten porque no hay tanta cantidad como antes, pero si practican… y a la par de los hombres!!
Igual no se si en Cba juegan, o en aluna otra parte del pais…
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